• Químicos eternos en la cosmética: ¿Es posible una industria libre de PFAS?

    PFAS en cosmética

    Autor: Mtra. Lillian Peregrina, gerente de la Unidad de Pruebas a Productos Softline y Hardlines en TÜV  Rheinland México


    Desde hace más de ocho décadas, las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) han revolucionado diversos sectores. Esto gracias a sus propiedades excepcionales como la repelencia al agua y a la grasa, su estabilidad térmica y química, así como su capacidad para reducir la fricción.

    Estas características han permitido el uso de PFAS en una amplia gama de productos. Por ejemplo, ropa impermeable, utensilios de cocina antiadherentes que utilizan el reconocido teflón, productos de limpieza, envoltorios de caramelos, comida rápida, cajas de pizza, palomitas de maíz para microondas, entre otros.

    ¿Qué son los PFAS y por qué preocupan?

    Los PFAS son compuestos químicos formados por cadenas de carbono y flúor. En las sustancias perfluoroalquiladas, todos los átomos de hidrógeno son sustituidos por flúor, mientras que en las polifluoroalquiladas solo algunos son reemplazados. Estas modificaciones los hacen altamente estables y resistentes a la descomposición, lo que facilita su acumulación en el medio ambiente y en organismos vivos. Hasta ahora, se han identificado más de 9,000 tipos de PFAS en productos como envases de alimentos, textiles y cosméticos.

    Productos que contienen PFAS

    En el caso de los cosméticos, se emplean en labiales, bases, máscaras de pestañas y esmaltes debido a su capacidad para mejorar la durabilidad y la textura. Un estudio de la Universidad de Notre Dame encontró que, de 231 cosméticos analizados en Estados Unidos y Canadá, el 50% contenía altos niveles de flúor orgánico, un indicador de la presencia de PFAS. Estas sustancias llegan a los productos de dos formas: por adición intencionada durante su fabricación; o por contaminación cruzada, ya sea a través de maquinaria o materiales de empaque.

    Impactos en la salud y el medio ambiente

    La exposición a los PFAS plantea riesgos graves para la salud humana. Diversos estudios han asociado estas sustancias con enfermedades como cáncer renal y testicular, hipertensión, infertilidad, daño hepático e inmunológico, y efectos adversos durante el embarazo.

    El estudio Investigación Materno-Infantil sobre Productos Químicos Ambientales (MIREC), realizado en Canadá entre 2008 y 2011, con la participación de 2,000 mujeres, identificó una correlación significativa entre el uso de productos de la industria cosmética y los niveles elevados de PFAS en sangre y leche materna.

    Incidencia de maquillaje, tintes y productos para uñas

    Las mujeres que utilizaron maquillaje diariamente durante el primer y tercer trimestre del embarazo, presentaron concentraciones más altas de PFAS en plasma y leche materna en 14% y 17%, respectivamente, en comparación con aquellas que no lo hicieron.


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    Asimismo, las mujeres que se tiñeron el cabello al menos dos veces durante el embarazo mostraron en un 36% más altos los niveles de PFOS (sulfonato de perfluorooctano), uno de los compuestos PFAS más comunes y peligrosos. De forma similar, el uso de productos para uñas después del parto se asoció con niveles de PFOS superiores al 27%, aproximadamente.

    Fetos, los más vulnerables

    La exposición a estas sustancias es especialmente perjudicial para los fetos en desarrollo debido a su mayor vulnerabilidad, lo que puede desencadenar problemas de salud de por vida. Entre las afectaciones más relevantes se encuentran la disminución del peso al nacer, el parto prematuro o la reducción de los períodos de lactancia. También la menor calidad nutricional de la leche materna, trastornos en el desarrollo neurológico y una respuesta inmunitaria disminuida en infantes, especialmente en la eficacia de las vacunas.

    Fetos, los más vulnerables a los PFAS

    Si bien los consumidores pueden tomar medidas limitadas para reducir su exposición a las PFAS, la solución principal radica en la responsabilidad de los fabricantes. Estos deben garantizar la transparencia en el etiquetado de los productos, permitiendo a los consumidores tomar decisiones informadas.

    La respuesta regulatoria

    Ante la creciente preocupación, diversos países han comenzado a regular o prohibir el uso de PFAS. La Unión Europea planea implementar límites estrictos para 2026, mientras que en Estados Unidos se desarrollan normativas para restringir el vertido en cuerpos de agua y sistemas de alcantarillado. Algunos estados como Colorado y Minnesota hicieron efectiva la prohibición y distribución de cosméticos con PFAS en enero de 2025.

    Grandes empresas como 3M han anunciado planes para dejar de producir PFAS en 2025, y cadenas de comida rápida como McDonald’s y Burger King planean eliminar su uso en empaques. Sin embargo, los fabricantes de la industria cosmética aún no han tomado una postura clara sobre los PFAS.

    Empresas como 3M en planes para dejar de producir PFAS en 2025

    En México, la regulación sobre PFAS es prácticamente inexistente. A nivel nacional, solo se ha realizado un estudio sobre vigilancia de PFOS en productos importados en 2017. Asimismo, como parte del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), se llevó a cabo un análisis sobre el contenido de PFAS en prendas de vestir comercializadas en México, Estados Unidos y Canadá.

    Sin embargo, sigue pendiente la clasificación formal de estas sustancias como de alto riesgo, la definición de límites máximos permitidos en el agua potable, y el establecimiento de plazos concretos para reducir su uso en las industrias.

    El desafío de los PFAS para la industria cosmética

    Con un mercado valorado en 268,970 millones de dólares en 2023, y un crecimiento proyectado de 422,270 millones dólares para 2031, la industria cosmética enfrenta un desafío crítico: equilibrar la innovación y la sostenibilidad. Eliminar las PFAS implica no solo un esfuerzo regulatorio, sino también la inversión en investigación y desarrollo de la industria cosmética para encontrar alternativas viables que mantengan la calidad y funcionalidad de los productos.

    Además, la creciente sensibilización de los consumidores respecto de los riesgos asociados con las PFAS impulsa la demanda de mayor transparencia en el etiquetado de productos y opciones más seguras y naturales. Esto representa una oportunidad para que las empresas lideren con responsabilidad y desarrollen soluciones innovadoras.

    El desafío de los PFAS para la industria cosmética

    Por ello, es fundamental que los fabricantes, incluidos los del sector cosmético, tomen medidas proactivas para adelantarse a las regulaciones emergentes que buscarán mitigar los riesgos a la salud pública y al medio ambiente. Así, es responsabilidad de los fabricantes realizar pruebas y análisis exhaustivos en sus productos y en los componentes provenientes de sus proveedores para garantizar que estén libres de PFAS.

    Actualmente estas medidas pueden implementarse de forma voluntaria, permitiendo a las empresas identificar y eliminar dichas sustancias de sus procesos. No obstante, en un futuro cercano serán obligatorias para cumplir con normativas locales, nacionales e internacionales.

    Anticiparse a las regulaciones, la mejor estrategia

    La falta de preparación frente a estas regulaciones podría implicar inversiones significativas, inmovilización de inventarios, pérdidas económicas y un impacto negativo en la reputación corporativa. Además, a medida que los consumidores adquieren mayor conciencia sobre este tema, demandarán responsabilidad tanto de las autoridades como de las empresas. Esto aumentará la preferencia por productos elaborados con componentes naturales y que representen menores riesgos para la salud y el medio ambiente.

    Hablar de la eliminación de los PFAS en la industria cosmética y en otros sectores no es solo una cuestión técnica, sino un cambio de paradigma que exige la colaboración entre autoridades, fabricantes y consumidores. La transición hacia alternativas más seguras requerirá tiempo, recursos y un compromiso decidido de todas las partes involucradas.

    En última instancia, el éxito dependerá de la capacidad de la industria para adaptarse a regulaciones más estrictas y responder a las demandas de un mercado cada vez más consciente y exigente.

    Referencias

    1. Data Bridge Market Research, Mercado mundial de cosméticos: tendencias de la industria y pronóstico hasta 2031. Pronóstico del mercado de cosméticos, cuota de mercado, estrategias, alcance, visión general.
    2. Science Direct, Personal care product use and per- and polyfluoroalkyl substances in pregnant and lactating people in the Maternal-Infant Research on Environmental Chemicals study. Personal care product use and per- and polyfluoroalkyl substances in pregnant and lactating people in the Maternal-Infant Research on Environmental Chemicals study – ScienceDirect
    3. Environmental Health News, Makeup use during pregnancy linked to increased PFAS exposure. Makeup use during pregnancy linked to increased PFAS exposure – EHN
    4. Mordor Intelligence, México: Belleza y cuidado personal. Volumen del mercado. https://www.mordorintelligence.com/es/industry-reports/mexico-beauty-and-personal-care-market-industry/market-size
    5. “El 50% de los cosméticos tienen tóxicos dañinos, alerta estudio”, (16 de junio 2021). SinEmbargo MX
    6. 3M News, 3M to Exit PFAS Manufacturing by the End of 2025. 3M to Exit PFAS Manufacturing by the End of 2025 – Dec 20, 2022

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