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    La industria latinoamericana del aerosol ante el reto de la sostenibilidad

    La industria latinoamericana del aerosol ha sabido responder a las necesidades de los consumidores. Esto le ha valido mantener un crecimiento sostenido por varios lustros. Sin embargo, hoy enfrenta uno de los retos más importantes: transitar hacia la sostenibilidad.

    A nivel global, la industria del aerosol no quedó ajena a la oleada de cambios que trajo consigo la pandemia. Y América Latina tampoco fue la excepción. Las categorías líderes como antitranspirantes y desodorantes registraron un descenso debido a la reducción de la demanda y a las restricciones en la producción.

    De acuerdo con Ángel Rasgido, presidente de la Federación Latinoamericana del Aerosol (Flada), y presidente de la Cámara Argentina del Aerosol (Cadea): “Creo que la industria del aerosol se vio atacada durante la pandemia. Por ejemplo, en Argentina hubo cierre de actividades consideradas no esenciales, por lo que se dejó de producir por un tiempo productos no vinculados a la alimentación o sanitización.

    “Por el contrario, hubo otros aerosoles que al considerarse esenciales, como los desinfectantes y sanitizantes, tuvieron un auge en su volumen de ventas. Sin embargo, en algunos países de la región, el incremento de la demanda de aerosoles sanitizantes y de higiene no fue suficiente para compensar la caída de los productos de cuidado personal. Aunque las diferencias no han sido significativas”, explica el líder del sector de aerosoles en la región.

    Agrega que en otros países la pandemia ha potenciado a la industria. “En Argentina se vio un crecimiento del 16% respecto al año anterior. Se pasó de un volumen de 655 millones de aerosoles a 765 millones en 2020. Las categorías de higiene personal y desinfectantes-sanitizantes tuvieron un auge importante”, destaca Ángel Rasgido.

    Por otro lado, comenta que tanto en Argentina como en Brasil, la transmisión del dengue continúa presente. Por ello, el consumo de insecticidas y repelentes en aerosol han mantenido sus niveles de demanda. No así los aerosoles para el cuidado personal, en especial productos como bronceadores y espumas para rasurar, que tuvieron una menor demanda por el confinamiento.

    Sin embargo, el dirigente confía en que el levantamiento paulatino de las restricciones a la movilidad, así como la reactivación del comercio y la economía, ayudarán a la industria latinoamericana del aerosol a recuperarse. “Mi perspectiva es que en el año 2021 vamos a estar como mínimo igual que en el 2020, con posibilidades de tener un incremento con recuperación”.

    Pacto Verde Europeo, referente para el sector de aerosoles regional

    Los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes. La amenaza que este fenómeno representa para la humanidad y las actividades productivas requiere de acciones decisivas. Al respecto, Ángel Rasgido asegura que toda la industria debe reformular sus estrategias de negocios para hacerlas compatibles con la protección del medio ambiente.

    El Pacto Verde Europeo (PVE) es un esfuerzo sin precedentes de la Unión Europea por reducir a cero las emisiones de gases de efecto invernadero hacia 2050. Alcanzar este objetivo significa la implementación de un plan estratégico que transformará la economía y la sociedad. Y desde luego que la industria del aerosol no estará exenta de tener que adecuarse a estos cambios.

    “De las ocho líneas de acción establecidas en el Pacto Verde Europeo, tres de ellas tienen incidencias directas en la industria del aerosol: la neutralidad climática, la economía circular, y la eliminación total de sustancias tóxicas. Creo que lo anterior afecta a la cadena de valor de la industria del aerosol”, señala el presidente de Cadea.

    En materia de neutralidad climática, la reducción a cero de los gases de efecto invernadero, implicará para la industria del aerosol el desarrollo de propelentes alternativos a los de hidrocarburo. Incluso se habla de propelentes compresibles, lo cual sería un gran cambio.

    Para el presidente de Flada, otro aspecto importante es la legislación para la reducción de emisiones de Compuestos Orgánicos Volátiles (COV´s). “Su regulación inició en el estado de California, en los Estados Unidos, y aunque en otros países no ha tenido mucho auge, en México como en Europa, se ha comenzado a tratar el tema. Se empieza a tener una visión global de los COV´s”, comenta.

    Lo mismo ocurre con las sustancias químicas usadas en los productos. “Hoy en día existen muchas formulaciones que afectan a la biodiversidad. Los productos químicos seguramente van a ser sustituidos por orgánicos de carácter biológico que no afecten al medio ambiente”, prevé el dirigente.

    El análisis del ciclo de vida del aerosol

    Desde la perspectiva de Ángel Rasgido, “el análisis del ciclo de vida del aerosol —desde la materia prima, pasando por la producción, comercialización, depósitos, consumo y reciclabilidad, hasta convertirse de nuevo en materia prima— va a definir el futuro de este y de cualquier otro producto”.

    Por consiguiente, la industria del aerosol de América Latina y del mundo en general, deberá trabajar en el desarrollo, por ejemplo, de válvulas reciclables, que además optimicen el rendimiento del producto, aun con un propelente compresible.

    “El proceso de descarbonización sustituirá los propelentes hidrocarburos por gases compresibles como el nitrógeno, dióxido de carbono y aire comprimido…por lo que se debe trabajar en válvulas que consigan el performance de un gas licuado con el gas comprimido”, asevera.

    Ángel Rasgido, presidente de Flada

    En el caso de los envases, tendrá que aumentar la recuperación posconsumo, cuyos materiales predominantes, en un 95%, son el aluminio y el acero. El presidente de Cadea reconoce que en América Latina no se ha avanzado en el tema del reciclaje, pero sí se trabaja en él.

    Recuerda que al asumir la presidencia por tercera ocasión de la cámara argentina “una de las primeras acciones que he realizado es la creación de una Comisión de Reciclabilidad. Al respecto, hemos analizado lo que han hecho países europeos y nos hemos puesto en contacto con ellos para saber cómo reciclan el aerosol en conjunto con todos los envases metálicos”.

    Adicionalmente, las empresas fabricantes de envases ya exploran nuevas tecnologías para disminuir el grosor de estos. “Hoy en día los envases de aluminio han incorporado nuevas aleaciones que los hacen más livianos y resistentes. Esto implica que tengan un menor consumo de materiales para su producción. Lo mismo sucede con los envases de acero”, pondera el doctor Rasgido.

    A manera de conclusión

    Para el líder de la industria latinoamericana del aerosol, el futuro del producto es alentador, pues considera que seguirá siendo un artículo de consumo exitoso. “El auge que ha tenido el aerosol en sus 70 años de existencia, ha sido porque es un producto que mejora la calidad de vida de las personas”, remarca.

    Además, añade que el aerosol tiene una buena relación costo-beneficio, lo que eleva su oportunidad para que los consumidores lo sigan eligiendo. “Si a eso le sumamos su capacidad de adaptación a las necesidades ambientales, no me queda la menor duda de que seguirá siendo exitoso”, vaticina.

    Finalmente, reconoce que en los próximos años quizá el aerosol tenga que cambiar de propelentes, procurar envases más livianos o de menor espesor, modificar las formulaciones y trabajar en el tratamiento posconsumo. Sin embargo, enfatiza que “los aerosoles seguirán siendo altamente demandados en América Latina y el resto del mundo”.

    Nancy García

    Staff PM

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