LO ÚLTIMO

COVID-19. Claroscuros en las industrias de cosméticos y cuidado personal

Frente al impacto social y económico que el COVID-19 está provocando en el mundo, el desafío más grande que tienen ante sí las empresas es la reinvención de sus estrategias operativas y financieras, no sólo para buscar adaptarse, sino para intentar sobrevivir a un entorno nunca antes visto.

Si bien hay unos sectores productivos más afectados que otros, en lo que atañe a las industrias de cosméticos, cuidado personal y cuidado del hogar el panorama se advierte con claroscuros. Mientras el consumo de productos de belleza va a la baja, el de cuidado personal se sostiene, en tanto que el de cuidado del hogar va al alza.

China como punto de referencia

Un estudio de la consultora Kantar reveló que en China  —primer país en enfrentar al coronavirus— las industrias de entretenimiento y turismo (-75%) fueron las que más resintieron los efectos del problema sanitario, seguidas de otras como prendas de vestir (-67%) y cosméticos (-56%).

En contraste, los sectores de cuidado personal (principalmente categorías de jabones, gel antibacterial y toallitas húmedas), así como de cuidado del hogar (sobre todo categorías relacionadas con limpieza y desinfección de superficies) mostraron un crecimiento de casi 50%; acompañadas de otras industrias como alimentos y bebidas (+40) y seguros de salud (+38%).

La investigación también encontró que después del brote, de los 1,000 hogares encuestados en línea, el 82% de las personas que viven en ellos dijo que piensa retomar las comidas en la calle, 78% planea viajar y 77% pretende invertir en entretenimiento fuera de casa.

Respecto a los cosméticos, aunque no hay un porcentaje determinado, Kantar deduce que tardará en recobrar las tasas de consumo previas a la contingencia, sin embargo, prevé que una vez alcanzadas, estas seguirán creciendo porque los consumidores, al ser más conscientes de la higiene, demandarán más productos para el aseo personal, para humectar y proteger la piel, y desde luego, para embellecer el rostro.

México, una primera aproximación

En el caso de México, la firma de estudios de mercado Nielsen señala que entre el 24 de febrero y el 01 de marzo los consumidores adquirieron principalmente alimentos enlatados y en polvo, leguminosas, y productos de higiene y desinfección personal y del hogar (Gráfica 1). Destaca, por ejemplo, la venta de toallitas húmedas que registró un aumento de 243% en comparación con la de una semana promedio.

Gráfica 1. Las seis categorías con mayor aportación al crecimiento y con mayor dinamismo en valor durante la pandemia. Fuente: Nielsen México

Las ventas en línea, por otro lado, muestran en general un alza en el país. La Asociación Mexicana de Venta on Line (AMVO) considera que el confinamiento está obligando a los consumidores a comprar por este medio, un hecho que a la larga podría convertirse en un hábito que consolide al comercio electrónico.

De acuerdo con el reporte de la AMVO: ‘Impacto COVID-19 en venta online México’, efectuado entre el 09 y el 22 de marzo, los sitios web de empresas relacionadas con venta al por menor de comida/supermercado/despensa, juguetes, libros, música, flores y regalos, y fragancias y cosméticos, registran un aumento en el número de visitantes diariamente.

Fuente: AMVO

El cambio en los hábitos de consumo

La consultora Nielsen afirma que “El cambio en los patrones de consumo evoluciona a medida que el virus se expande a lo largo del mundo. En México veremos cambios específicos en la forma en la que compramos productos para el almacenamiento en preparación para una vida en cuarentena”.

Opinión que también comparte la AMVO: “El consumidor mexicano está experimentando diferentes etapas para tomar las decisiones de compra, desde compras proactivas y reactivas para la prevención de contagio, evolucionando a una preparación para la vida en cuarentena antes de volver a la nueva normalidad”.

En los Estados Unidos, una encuesta realizada a 500 consumidores hacia finales de marzo por parte de People Insiders Panel, arrojó que frente a la escasez de determinados artículos, el 81% está abierto a comprar marcas que nunca había probado, y el 65% está comprando marcas que no suele adquirir.

La encuesta también evidenció que el 89% de los consumidores está al pendiente de la forma como proceden las empresas en el trato a los empleados en rubros como despidos, descansos, salarios y compensaciones. Y lo mismo ocurre en otros temas asociados con la responsabilidad social; de ahí que el 65% haya dicho que esta información probablemente influiría en sus futuras decisiones de compra.

Marcas solidarias

Ante la crisis provocada por el COVID-19, muchas de las empresas de los sectores de cosméticos, cuidado personal y cuidado del hogar han dado muestras de apoyo y solidaridad en los países donde operan. Por ejemplo, el Grupo L´Occitane reconvirtió parte de sus instalaciones para producir 700,000 litros de desinfectante para manos y donarlos a las autoridades sanitarias de Francia.

L’Oréal ha hecho lo propio, y ha orientado parte de sus fábricas localizadas en diferentes países, incluido México, a la elaboración de desinfectantes para entregarlos a la sociedad, además de hacer donaciones en efectivo. El grupo LVMH también se ha sumado a la causa, y ha acondicionado sus líneas de producción para elaborar gel antibacterial que ha ofrecido a centros hospitalarios europeos.

Beiersdorf puso a disposición de las autoridades de España —uno de los países más golpeados por la pandemia— su capacidad productiva para la fabricación de soluciones hidroalcohólicas. En tanto, Shiseido acondicionó su planta de Francia para manufacturar y donar gel antibacterial a centros hospitalarios de ese país, además de donar recursos económicos a la Cruz Roja para ayudar a las naciones europeas más afectadas.

¡Tu opinión cuenta!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top
Translate »